Sentir, pensar, imaginar, soñar, esperar.... son acciones que en determinadas fases de nuestra vida van apareciendo.
Cuando niña se sueña, se imagina un futuro lejano que puede ser imaginario que llegue algún día sin tener en cuenta que esta a la vuelta de la esquina.
Cuando adolescente se quiere mas aprisa las metas y privilegios de la vida sin tener en cuenta que ya a estas alturas se pide factura y se rinden cuentas de nuestras acciones.
Y en la adultez... a la triste y esperada adultez. Tanto que se esperaba y todo para que???
Se tienen tantos agridulces en este proceso que lo único que se espera es que todo concluya lo mejor posible, los esfuerzos satisfacen mas pero los desaciertos duelen el triple.
La auto valoración sufre pequeños desajustes constantemente, se nos olvida que lo logrado a lo largo de tantos años de espera por esta etapa se obtuvieron con el anhelo de hacer algo con lo aprendido en el camino para que este pedacito de nuestra vida sea mas eficaz que los anteriores para mayores satisfacciones y mejores resultados.
¿Porque al llegar en esta etapa toma auge el "yo" en sus diferentes modalidades?
Sin pensarlo y temerlo nos volvemos el yo de muchas personas cercanas y no tanto.
Nos convertimos en la hija de alguien, la hermana, la nieta de alguien, la novia de alguien; pero ¿el yo propio donde queda?.
Se suele perder la auto valoración regalandole un pedacito a cada una de las personas que están a nuestro alrededor, se suele perder la esencia sediendo ante las peticiones de los demás.
Se suele perder el control de muchas cosas y cualidades propias por ir complaciendo las de los demás.
Donde queda ese bienestar de hacer algo por una misma?
Donde queda ese bienestar de que uno valga lo suficiente para que otro sacrifique sus gustos y preferencias por uno?
Donde queda esa petición que se vuelve "berrinche" para el bienestar y salud propia pero que siendo un privilegio privado para otro se vuelve un antojo pedido sin piedad y prepotencia???
Nadie quiere ceder nada y el que lo hace nunca estará contento.
Lo importante es no perder una postura ante un acto a lograr, aun mas cuando este es conveniente para una relación sana en una determinada situación.
Se perderan batallas pero el objetivo es ganar la guerra. Lograrlo sin dejar muchos pedasitos de unos mismo repartidos en las muchas identidades en los diferentes roles que uno carga consigo.
Valer lo suficiente solo sera valorado cuando uno mismo sepa su propio valor...
No sedamos nuestra forma de pensar perdiendo en ello nuestra esencia que tan genuinamente no fue dada.
Pero principalmente no perdamos la fe en nuestros sueños. las personas deciden si se van o se quedan a verte triunfar o darse una vuelta sin importerles mas.